Líneas, dibujo y juego

Claudia Marcela Ruíz
Conferencia
11 Nov
12 : 00 PM

Como dibujante he insistido en dibujar líneas, busco las líneas y las encuentro en cuerpos, paisajes, hojas, tejidos y letras. En definitiva, me he guiado por el enamoramiento de buscar, encontrar, dibujar y dejarme dibujar por las líneas.

Encontré por azar un oráculo que se revela a través líneas, el antiguo libro chino de las mutaciones: I Ching. Este ha sido utilizado desde la antigüedad para consultar y pedir consejo, al inicio era un oráculo con respuestas de si y no, después al combinarse estas respuestas (yin y yan) se formaron los trigramas (tres líneas), que son imágenes con están en constante trasformación.

El método de uso del I Ching es fundamentalmente misterioso y en su naturaleza es guiado por el azar y el juego. La persona que consulta el oráculo debe hacer una pregunta y el libro brinda una respuesta a través de seis líneas, que se obtienen de 6 lanzamientos con tres monedas, cada lanzamiento dependiendo de su combinación genera una línea partida o blanda (- -) o una línea entera o dura (⎯). Al finalizar los lanzamientos se obtiene un hexagrama (6 líneas) que corresponde a la respuesta de la pregunta, este es compuesto de un dictamen, una imagen y las líneas mutantes o cambiantes.

Una de las fascinaciones que tengo por los trigramas que componen los hexagramas, es que no son representaciones de las cosas, son más bien la capacidad de movimiento de la energía. Cada trigrama se compone de tres líneas y tiene un nombre, una cualidad, una imagen y una familia: Lo creativo, lo receptivo, lo suscitativo, lo abismal, el aquietamiento, lo suave, lo adherente y lo sereno.  Planteo el estudio de las líneas como el estudio mismo del dibujo, estudiar el azar y el juego a partir de asociaciones poéticas y espirituales que encontramos en el mundo, dejarse guiar por líneas misteriosas y llenas de sabiduría. Creo que nuestro hacer puede volver a dotar de espíritu y vida a las líneas que son guías de nuestro caminar por el mundo, líneas que nos transforman.

Quiero plantear una relación entre el dibujo, la creación y su relación espiritual y de azar con el mundo. En este sentido quiero plantear un juego de dibujo en el cual me propongo a retomar los hexagramas y estudiarlos a través del dibujo, dando como resultado 64 imágenes cada una de ellas relacionada con cada hexagrama, que podrían entenderse como una especie de lamina o ficha que indaga sobre la imagen, la estructura, su historia etc. Dando paso al azar, el juego y la fascinación por hacer líneas.