Estudios previos para "Variaciones corporales”

Jesús Eduardo Fernandez
Obra de Museo

Técnica: Fotografía.

Dimensiones: altura, 50 cm; ancho, 50 cm.

Año: Primer semestre de 2018.

En horas de la tarde, el 31 de diciembre del 2001 al 1 de enero del 2002, mi pueblo natal Puracé fue sorprendido por una toma guerrillera que dejo como resultado la destrucción de una casa de familia, la casa parroquial reconstruida al cabo de algunos años, el banco agrario en cual hoy opera la morgue del pueblo, la estación de policía reconstruida en menos de seis meses y semidestruído un bailadero o grill, aparte de ello, varios muertos. De estos lugares destruidos la construcción que aún se mantiene en ruinas es la casa familiar; ahora bien, a pesar de los años, mi mirada se centra en esta particularidad, quizá porque aun retumban en mis pensamientos las detonaciones de los cilindros bomba y la gente gritando, quizá porque esta suerte de ruinas las miro hoy como metáfora de la ruina humana que se deja entrever por intermedio de la guerra en complicidad con el tempo. Más allá de contarlas como evidencia de lo ocurrido, hacer eco frente a una violencia absurda y poetizar al tiempo, las uso a manera de palimpsesto para recordar los valores familiares, éticos y morales hincados en una casa, que como bien sabemos es más que un caparazón hueco de simples cuatro paredes. Al poner esta acción bajo la sombra de ruina, intencionalmente busco una excusa para hablar a través de la imagen sobre la urgencia de volver a reconstruir tales valores hoy en el filo lo de la navaja.